jueves, 17 de noviembre de 2022

Escenas musicales I

--------I'm a loser baby, so why don't you kill me?-------

A los 6 años, tocar en aquella banda de guerra se convirtió en mi más grande sueño.  Desde que los vi en esa ceremonia de primer día de primaria no paré de sentirme ansioso por llegar a tercer grado y poder audicionar. En esa escuela de 1200 alumnos, ellos eran lo más cercano a ser estrellas de rock. 

Yo los admiraba y al mismo tiempo deseaba esa admiración para mí.
Con ese anhelo creciendo pasaron los años, llegué a tercero de primaria y llegó el día de la audición. Los elegidos de cada grupo pudimos salir a media clase mientras los demás nos veían feo desde sus aburridas tareas y sus feos mesabancos. Empezaba a sentir el aire de superioridad. Que rico se sentía.

Pero las niñas chismosas son inevitables en la cadena alimenticia de una escuela y una de ellas, especialmente odiosa, nos acusó a otro niño y a mí de estar jugando en la audición. La maestra le dio la orden de regresarnos al salón castigados y el aire de superioridad, está vez, cubrió a la chismosa, llevándose mis sueños de estrellato como papelitos de cuaderno.
Llegamos al salón, me senté, la maestra nos puso unas planas de castigo, pero me crucé de brazos y me negué a mover siquiera el lápiz. La maestra no se atrevió a obligarme.  Y mientras yo me rebelaba ante la injusta autoridad y sus malditos cuerpos de espionaje,  el otro niño estaba llorando a moco tendido sobre su mesabanco. De pronto ya no dejaba a nadie concentrarse en los deberes. La maestra, aún más injusta que antes, le dijo al llorón —Ya, ya. Está bien. Puedes regresar a la audición. 

¡Maldita sea, señora profesora! Estuvo a punto de volverme un psicópata ese día. 
Yo conservé el honor y él entró a la banda de guerra. ¡Que genial lección de vida!
Tuve que soportar a ese llorón por 3 años más blandiendo su trompeta, escucharlo hablar de sus ensayos, de las niñas tamborileras y conformándome con pedirle sus boquillas usadas por unos minutos de vez en cuando. No tenía la edad para plantearlo así, pero algo dentro de mi ya se preguntaba si el honor no estaría sobrevalorado en esta vida.
.
.
.
(Ahí dejo la foto del escenario en el que nunca toqué. Cuál pinche Foro Alicia, este es mi verdadero trauma artístico en la vida.)

16 octubre 2021

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Chinita

Su cabello híperrizado, largo, cayendo a chorros por su espalda. Chaparrita. La vi entrando al estudio de baile donde se presentaba por prim...