Una vez anduve con una chica que en la segunda o tercera cita aprovechó que fui al baño para sacar su libro y me ignoró como media hora. Luego me dijo, perdón, es que mi libro está muy bueno.
No sé por qué no me levanté y me fui. Tampoco sé por qué en lugar de enojarme con ella , me enojé con Roberto Bolaño y hasta la fecha no he leído ninguno de sus libros. Después me regaló algunos de los meses más bonitos que he vivido, antes de que nuestro cretinismo emocional nos separara. En fin. En el plano en el que se encuentre ahora, ella sabe que la sigo pensando con mucho cariño. Ya no puedo pedirle perdón por mis tonterías, pero me imagino que puedo jugar al nigromante y decírcelo si leo el libro que ella leía en ese momento. El problema es que no me acuerdo cuál era.
(Estaba tan aburrido que tomé esta foto por encima de su hombro. Precisamente de ese día. De ese libro. De hace muchos años. )
19 febrero 2021
No hay comentarios.:
Publicar un comentario